Mediador concursal conversando con una persona sobre documentos financieros en una reunión profesional.

El mediador concursal: una figura clave en la Ley de Segunda Oportunidad

El mediador concursal desempeña un papel fundamental en los procesos acogidos a la Ley de Segunda Oportunidad, especialmente cuando una persona no puede hacer frente a sus deudas. Esta figura profesional actúa como nexo entre el deudor y sus acreedores, acompañando y facilitando las negociaciones entre ambas partes.
En este artículo, desde Deudio, te contamos quién es, en qué consiste su labor, por qué es tan relevante y cómo puede influir positivamente en un procedimiento de cancelación de deudas.

¿Qué es un mediador concursal?

El mediador concursal es un profesional externo en situaciones de insolvencia, cuya función principal es actuar como intermediario entre el deudor y sus acreedores.

Su objetivo principal es conseguir llegar a un acuerdo extrajudicial de pagos, evitando de esta manera llegar a un proceso judicial más complejo y prolongado.

Este experto interviene en la primera fase del proceso de la Ley de Segunda Oportunidad, y en caso de no conseguir llegar a un acuerdo entre las partes, también puede intervenir en la fase judicial posterior, conocida como concurso consecutivo.

Su función en la Ley de Segunda Oportunidad

El proceso de la Ley de Segunda Oportunidad tiene dos etapas: la fase extrajudicial y la judicial.

El mediador concursal desempeña un papel relevante en ambas.

Fase extrajudicial: la búsqueda del acuerdo

En esta etapa, el mediador concursal se encarga de:

  • Estudiar la situación financiera del deudor, evaluando su capacidad real de pago
  • Validar toda la documentación entregada, asegurándose de que la información sea completa y correcta
  • Reunir a los acreedores para presentarles una propuesta de pago viable y ajustada a las posibilidades del deudor.
  • Facilitar la comunicación entre ambas partes y tratar de llegar a un acuerdo que beneficie a todos

Esta fase es fundamental para evitar el paso al proceso judicial. Si se llega a un acuerdo, se establece un plan de pagos personalizado y adaptado a la situación financiera del solicitante.

Fase judicial: el concurso consecutivo

En caso de no llegar a un acuerdo extrajudicial, se abre el proceso judicial. Aquí, el mediador concursal puede asumir el rol de administrador concursal. Entre sus funciones están:

  • Gestionar el patrimonio del deudor
  • Emitir informes sobre la situación económica del mismo
  • Coordinar la liquidación de bienes en caso de ser necesario
  • Sugerir el cierre del procedimiento concursal y evaluar si procede la cancelación del resto de la deuda.

¿Quién puede ser mediador concursal?

Para ejercer como mediador concursal, la normativa exige que este cumpla con una serie de requisitos específicos, tanto en la fase extrajudicial como en la judicial.

Requisitos para intervenir en la fase extrajudicial:

  • Puede ser una persona física o una entidad jurídica
  • Debe tener una titulación universitaria o de formación profesional de grado superior
  • Tener una formación específica en mediación concursal
  • Debe estar inscrito en el Registro Oficial de Mediadores
  • Debe contar con un seguro de responsabilidad civil que respalde su actividad

Requisitos en la fase judicial:

  • Tener la titulación profesional de abogado, economista, auditor o experto mercantil.
  • Acreditar al menos 5 años de experiencia profesional
  • Haber aprobado un examen de aptitud profesional conforme al artículo 27 de la Ley Concursal.

¿Por qué es tan importante su figura?

El mediador concursal tiene mucha relevancia en el proceso ya que no solo facilita el diálogo entre el deudor y sus acreedores, sino que también vela porque todo el proceso se desarrolle de forma justa, legal y transparente. Su participación puede marcar la diferencia entre alcanzar un acuerdo eficiente o enfrentarse a un procedimiento judicial largo y complejo.

En Deudio, sabemos lo crucial que es contar con el respaldo de profesionales con experiencia en cada etapa del proceso. Por eso, colaboramos con especialistas en la Ley de Segunda Oportunidad que te ayudarán a dejar atrás tus deudas y recuperar tu estabilidad financiera.

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Mediador concursal estrechando la mano con una persona durante una reunión.

Conclusión

El mediador concursal es una figura clave en la aplicación de la Ley de Segunda Oportunidad. Su labor no solo facilita acuerdos entre deudores y acreedores, sino que también garantiza un proceso justo y eficiente.

 En Deudio, te acompañamos con profesionales especializados para ayudarte a salir de tus deudas y comenzar de nuevo con tranquilidad.

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