Hombre con expresión estresada y preocupada analizando documentos financieros y facturas de una deuda vencida.

Deuda vencida: qué es, cómo actuar y qué consecuencias puede tener

Tener una deuda vencida puede parecer una situación complicada, pero entender en qué consiste y cómo gestionarla puede marcar la diferencia entre un pequeño contratiempo y un problema financiero mayor.

En este artículo te explicamos qué es, cómo funciona el proceso de reclamación y qué opciones hay para resolverla.

¿Qué significa tener una deuda vencida?

Una deuda vencida es aquella que no se ha pagado en el plazo acordado con un acreedor. Al firmar un préstamo, una financiación u otro tipo de préstamo, se establece un calendario de pagos. En caso de que llegue el vencimiento y el pago no se haya realizado, la deuda pasará a considerarse vencida o impagada.

Se puede deber a distintas causas: dificultades económicas, olvido, falta de información, desinterés, etc. Sin embargo, una vez la deuda ha vencido, comienzan a generarse consecuencias financieras y legales.

Tipos de deuda vencida

No todas las deudas vencidas son iguales. Principalmente se pueden distinguir dos casos:

  1. Deuda no pagada en su fecha de vencimiento: es la situación más común, cuando se supera la fecha límite sin haber realizado el pago.
  2. Deuda anticipadamente vencida: ocurre cuando el contrato establece que el impago de una sola cuota provoca el vencimiento total del préstamo, incluso aunque el plazo total no haya acabado todavía.

En ambas opciones, el acreedor puede iniciar acciones legales para recuperar el dinero.

El proceso monitorio: la vía legal más común para reclamar deudas

Cuando el impago continúa, la herramienta más común para los acreedores es el proceso monitorio, el cual consiste en un procedimiento judicial sencillo y rápido que no necesita abogado ni procurador.

Para que la deuda se pueda reclamar por este proceso, esta debe cumplir ciertos requisitos:

  • Ser dineraria
  • Conocerse con exactitud el importe adeudado
  • El plazo de pago debe haber vencido y el acreedor debe tener derecho legal a exigir su cobro



El primer paso del procedimiento es una solicitud presentada en el Juzgado de Primera Instancia del domicilio del deudor. En caso de que toda la documentación sea correcta, el juzgado notificará al deudor, quien tendrá 20 días hábiles para pagar o presentar alegaciones.

Las consecuencias de dejar vencer una deuda

Ignorar una deuda vencida puede suponer varios efectos negativos, entre ellos:

  • Incremento de intereses y recargos: los intereses por demora así como las penalizaciones, pueden aumentar el importe rápidamente.
  • Inclusión en ficheros de morosidad: entidades como ASNEF registran a los deudores impagados, dificultando así la obtención de nuevos créditos o servicios financieros.
  • Posibles acciones judiciales: el acreedor puede presentar una demanda o solicitar el embargo de bienes en caso de no llegar a un acuerdo de pago.

Qué hacer si tienes una deuda vencida

Es imprescindible actuar lo antes posible para evitar agravar la situación. Para ello, te dejamos una serie de recomendaciones:

  • Evalúa tu situación económica: es importante que analices y tengas claro cuánto debes, a quién y en qué condiciones.
  • Negocia con los acreedores: en muchos casos es posible pactar nuevos plazos o reducir intereses. 
  • Acógete a la Ley de la Segunda Oportunidad: si eres persona física y te encuentras en situación de  insolvencia, la Ley de la Segunda Oportunidad puede ayudarte a empezar de nuevo e incluso cancelar tus deudas de manera definitiva

Qué pasa si la deuda llega a juicio

Cuando la reclamación finaliza en los tribunales, el deudor tiene tres opciones:

  • Pagar voluntariamente dentro del plazo acordado
  • No comparecer ni pagar. Esto podría derivar en el embargo de bienes
  • Presentar oposición por escrito, en caso de considerar que la deuda no procede o está mal calculada

En función del importe, el procedimiento podría continuar:

  • Como juicio verbal: para deudas menores de 6.000 €
  • Como juicio ordinario: para cantidades mayores

La importancia del asesoramiento profesional

Hacer frente a una deuda vencida por cuenta propia puede ser agotador. Por ello, contar con ayuda de expertos en gestión de deudas es una buena opción. Un asesor financiero te puede ayudar a:

  • Analizar tu situación económica
  • Negociar con tus acreedores
  • Elaborar un plan de pagos realista
  • Estudiar si puedes acogerte a la Ley de la Segunda Oportunidad

En Deudio, contamos con profesionales especializados que te acompañarán en todo el proceso para que recuperes tu estabilidad financiera. 

Primer plano de manos contando monedas y revisando facturas sobre una mesa, representando la gestión de una deuda vencida.

Conclusión

Tener una deuda vencida puede ser una señal de alerta. La clave está en actuar a tiempo, informarte y buscar ayuda profesional. Con las herramientas adecuadas, puedes conseguir salir de esta situación y recuperar tu tranquilidad financiera.

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